UN PERSONAJE DE HOPPER
Un personaje de Hopper enciende el cuadro.
El naranja de su silueta cruza la línea opaca
que divide el blanco luminoso de un cielo
a ras de tierra y el pastizal.
Entre las ramas bajas del pino
que succionan su llama
desaparece. Por una carretera
que no se ve.
(En: Marfa, Texas, 2015).
ESA FIGURA GRIS
Allá en el porche de enfrente, a contraluz,
esa figura gris podría muy bien ser un arbusto más,
o un árbol más, contra el gris del muro;
pero levanta por un segundo los brazos
y se va.
El muro, como un telón,
cierra el espacio que antes era del porche,
y lo alinea con él
en una masa compacta
uniforme, y continúa.
(En: Marfa, Texas, 2015).
YA NO SE DETIENE EL TREN
Ese desbocado animal,
que huye sin tregua con su temor cansado,
con su incierta ansiedad,
como el fantasma furtivo
de aquel ganado que llevaban por anchas calles
hasta aquellos vagones; que brama
con un espeso sonido
donde chocan sin ensamblarse
graves y agudos, ecos y opacos tonos rojizos;
ese animal que huye, que huye desaforadamente
sin detenerse
y sin poder escapar,
esclavo de ese ritmo golpeante y ágil, ese engranaje
que lo atosiga,
que da la pauta,
que marca sus movimientos como un reloj,
como un látigo, y lo encadena;
un capataz sin voz
que lo violenta, lo asedia,
con la insistencia desalmada y febril
de toda máquina, de todo
compulsivo emprender, apremiar; ese animal,
ese animal que huye,
que avisa,
que inconteniblemente
va avisando, desconsoladamente
brama,
y va avisando,
al borde de cada pueblo, de cada cruce,
que ahí viene,
que lo persiguen, que casi
no puede más, pero que no lo frenen,
no lo detengan; que nadie,
ni nada intente; que no se atreva
-y por eso avisa- a cruzar las vías.
(En: Marfa, Texas, 2015).
TAN LIGEROS, TAN LEVES
Hasta ahora
que los élitros de un insecto dejaron
una brevísima marca sobre el silencio,
se oyeron los gritos de los niños
en el patio de juegos de una escuela lejana,
tan ligeros, tan leves,
como el llamado
de esa pequeña cría
desde su nido.
(En: Marfa, Texas, 2015).
DURA SOLO UN INSTANTE
En esta tierra de larguísimas sombras,
el rostro de lo que vive
dura sólo un instante;
y el de lo inerte,
también.
(En: Marfa, Texas, 2015).
Coral Bracho (México, 1951): Estudió Lengua y Literatura Hispánicas. Poemas suyos han aparecido en revistas y suplementos culturales de México, como Fractal, La Jornada Semanal, Letras Libres, Periódico de Poesía, Vuelta, entre otros, así como en revistas y antologías publicadas en España, Francia, Italia, Finlandia, Canadá, Estados Unidos, Brasil y otros países de Latinoamérica. Becaria de la Fundación Guggenheim. Miembro del SNCA. Premio Nacional de Poesía de Aguascalientes 1981 por El ser que va a morir. Premio Xavier Villaurrutia 2003 por Ese espacio, ese jardín. Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines-Gatien Lapointe 2011. Premio Poetas del Mundo Latino Víctor Sandoval 2016. [En 2024 fue galardonada con el xxi Premio Internacional Federico García Lorca]. Su poemario El ser que va a morir se incluye en la compilación Premio de Poesía Aguascalientes 30 años, 1978-1987 (Joaquín Mortiz/Gob. del Edo. de Aguascalientes/INBA, 1997).
CURADURÍA: Sean Salas (Costa Rica).
